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Retrato de un
pintor

Foto: David Franco
El
poeta Andrés Matías, Consultor General de la
Fundación
Arte es Colombia
y quien durante años ha sido muy cercano a David
Manzur y su obra, escribe éste ensayo biográfico
para EL DIARIO DEL OTÚN a propósito de
los 60 años de carrera del Maestro y de su
exposición: CIUDADES OXIDADAS en el
MAMBO.
Por: Andrés Matías
La vida de un gran artista,
está construida por cientos de días y de noches,
la vida y la obra de David de la Santísima
Trinidad Manzur Londoño, es la historia de un
hombre que ha recorrido casi todos los caminos y
ha oído casi todas las historias, él es un
marginal, un ausente, un hijo prodigo, su
infancia es un espejo quebrado, y con los
trozos de la memoria ha inventando para el
mundo, una de las más sólidas obras de arte de
los últimos 60 años en Colombia y Latinoamérica.
CIUDADES OXIDADES,
es la metáfora sobre la soledad de nuestro
tiempo, es la flor en medio de las ruinas, y es
el conocimiento profundo de un pintor sobre los
recursos, los usos y las maneras de su oficio,
así como el pensamiento de un hombre joven que a
los 82 años viaja de Bogotá a la India o a la
Patagonia para sumergirse abajo del mar y oír el
último canto de luz y ver el oxido en la nieve,
la muerte del hombre.
Detrás de toda la obra de
Manzur, está un niño solitario que agrega
asombro y belleza al horror o a la belleza, ya
sea cuando iba detrás de Greta Garbo para
conocer New York, o cuando amarraba la luna con
los hilos de Nahúm Gabo, o cuando le contestaba
el fone a Pepe Gómez Sicre y le decía a Julio
Cortázar que más tarde lo llamaba….
Colombia es un país violento,
la nuestra es la historia de todas las
decepciones, de todos los fracasos, su gente es
bella pero inmóvil como una rosa debajo del
granizo; no hay esperanza, esta ha sido
asesinada en cientos de promesas y
aculturaciones, somos un país con dos mares y un
puñado de esmeraldas en manos de asesinos y
políticos corruptos.
El arte no es un cuadro para
decorar prenderías; es una cuestión seria, la
ética del arte es la belleza y la reflexión de
la belleza frente al hombre y su tiempo, la
historia del arte es la historia de las ideas,
un país sin arte y educación es un local vacío
donde duermen niños muertos.
David Manzur Londoño, nacido
en Neira Caldas, quien después de la guerra
franquista llegó a la casa del Obispo de Armenia, su tío, y se graduara un año más tarde en el
Colegio San José de los Hermanos Maristas, es un
humanista ejemplar, qué a pesar de ser un pintor
consagrado, sigue estudiando, leyendo,
dibujando, conversando y oyendo a los demás, qué
a pesar de ser un artista patrimonial de
Colombia y el Mundo, se extasía aún frente a los
vitrales de la Catedral de Charte en París, o
persigue en Venecia las mariposas blancas y le
coloca mascaras para recordarnos que no hay un
lugar seguro en el verano, qué a pesar de todo
llega con su camiseta llena de colores, y sus
viejos vaqueros a una esquina del barrio granada
a tomar café y luego irse antes que anochezca.
….
El Museo de
Arte Moderno de Bogotá, El Ministerio de
Cultura, la Fundación Arte es Colombia, han
hecho un esfuerzo encomiable para que la muestra: CIUDADES OXIDADAS, del
artista DAVID MANZUR, llegue a miles de
personas y con ella una reflexión acerca del
deterioro ambiental, la crisis de la ética del
hombre frente a la vida, y el homenaje a Diego Velázquez y Francisco Zurbarán, en cada una de
las 45 obras colgadas en las paredes del
MAMBO de Bogotá,
está la vida y la obra, las obsesiones, los
sueños, las pesadillas, los caminos que se
cruzan y los que se separan, los amores, las
guerras en nombre del amor y el olvido, la
música y los colores, las tardes grises, los
hombres que van hacia el Monte Sinaí, los qué
encuentran las tablas de la Ley, los que las
arrojan al fuego, los puertos, los puentes y
los precipicios donde empieza la vida o un
lienzo en blanco. A nosotros los espectadores no
nos queda más que entrar en la ciudad de David,
y a él, regresar a casa, prender un foco de 60
vatios y dibujar.
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