Get the Flash Player, descarga el complemento de flash para visualizar esta animación
   
  ::: Artículos del director

 

PEREIRA: UNA FIESTA

Haz clic en la foto para ver más imágenes

Por:  Germán López Velásquez *

(Escrito publicado originalmente en la edición de octubre de 2010 de la Revista CONEXIÓN de la aerolínea colombiana AIRES).

PEREIRA NO ES UNA CIUDAD ENSIMISMADA Y TACITURNA, ES LO CONTRARIO, EXTROVERTIDA Y BULLOSA, FRENÉTICA.

Caminar por la ciudad, llamada por el poeta Luis Carlos González Mejía “la querendona, trasnochadora y morena”, es ejercer la lúdica en su significado totalizante. No se trata de cualquier actividad. Es la vivencia del colorido, de los verdes intensos del paisaje cafetero, serpenteado por el refulgente arco iris vespertino, la amabilidad, la comodidad en sentido amplio y el abrazo con la alegría.

Pereira, a tres años de celebrar su sesquicentenario, fecha en que sonarán bombos y platillos de eco universal, es una fiesta. Su mayor atributo está en la cordialidad de sus gentes. Es una elaboración histórica sostenida en la constancia, el trabajo edificante, el compromiso cívico y el sentido de pertenencia. Esa condición espiritual permitió la realización de su más importante hospital, el San Jorge. También de su Aeropuerto Internacional Matecaña y sus estadios y  centros deportivos como la Villa Olímpica. El civismo es una virtud constitutiva de su alma, un ethos. Dentro de esa misma óptica de tierra pujante comprometida sin tregua con el desarrollo y la alta calidad de vida,  se erige en el firmamento la Universidad Tecnológica, donde estudiantes de toda América Latina, se gradúan y especializan en diferentes áreas de ingeniería y, por supuesto, su afamado Zoológico Matecaña, de reconocimiento internacional.

Pereira lo tiene todo. Sin ser una metrópoli de cuatro o cinco  millones de habitantes, pues su población apenas alcanza los setecientos mil en un dato aproximado, es una arcadia que nada tiene que envidiar. No hay una marca o una mega superficie o mega centro comercial que no esté presente. Así que la oferta de mercancías y servicios está a la altura de las grandes capitales del mundo. Lo anterior connota la amplia oferta de restaurantes, almacenes, casinos, zonas de recreación infantil, puntos especializados en degustación de café, comunicaciones de alta tecnología, teatros, bares donde suenan todas las músicas y cómodos parqueaderos. Por lo mismo, su capacidad hotelera ha logrado un crecimiento ostentoso.  Es admirable el progreso que la ciudad ha tenido en los últimos veinte años. Nada la detiene. Nunca se cansa. Es una ciudad que no duerme, que cuida como un centinela la alegría del día y los efluvios de la noche.  

Viaductos como el César Gaviria Trujillo o el recién inaugurado Puente Helicoidal, son la expresión concreta del esfuerzo y de los sueños de los pereiranos. Ambas obras de la más exigente ingeniería mundial, son objeto de fervor turístico. Ahora bien. Pereira es titánica, campeona en el moderno y apetecido turismo rural o ecológico. Si usted quiere estar lejos de moles de cemento, de playas, de hacinamientos que lo agobien, la ciudad tiene paradisíacos sitios de recreo. Usted alquila una hermosa finca con todas las comodidades donde se incluyen paseos por la campiña, cabalgatas, almuerzos campestres, estadía en ríos y toda una gama de actividades lúdicas en contacto directo con la naturaleza. El paisaje y el aire puro son entonces el perfecto complemento.

Esa es Pereira. Una hermosa ciudad ubicada en el centro de Colombia que permite, además, una movilidad hacia regiones cercanas, francamente maravillosa. A 20 minutos está Santa Rosa de Cabal con sus majestuosas aguas termales. Ese paseo no puede perdérselo nadie que visite a Pereira. Cualquiera lo lleva. Desde el hotel, desde la finca, desde cualquier lugar donde usted se encuentre, habrá quien lo transporte a disfrutar unas horas en las aguas termales de Santa Rosa, oasis donde la gastronomía lugareña también hace de las suyas. A sólo 30 minutos está la ciudad de Armenia, capital del Dpto. del Quindío, con sus encantos eco turísticos como el Parque Nacional del Café y Panaca, para no citar sino dos lugares de extrema belleza.  Al Parque Nacional del Café debe llegarse temprano, pues son tantas las diversiones que el tiempo se hace corto. Usted también  puede salir  para el Valle del Cauca desde Pereira, con absoluta facilidad. A 30 minutos está la ciudad de Cartago, municipio valluno caracterizado por sus balnearios y su clima cálido. Puede continuar hasta el Hotel Los Viñedos donde el paisaje es la presencia de Dios y comer las mejores uvas de Colombia. También puede visitar el Nevado del Ruiz en la cercana Manizales, capital del Dpto. de Caldas, o esconderse entre mulas y parajes campesinos en la ruta a la Laguna del Otún, lugar de nacimiento del principal río de Pereira. Estar allá es embriagador, alucinante, por la asombrosa y exuberante belleza. Es aterrizar en el paraíso.

Páginas:  [ inicial - 02 - 03 ]

............................. 

* Abogado, escritor y periodista pereirano. Autor de los libros  narrativos Violaciones, Muera el Quijote, Con Aurora en la Habana y Delirios de la Literatura Colombiana. Es director fundador de la Revista MEFISTO de Arte, Literatura y Medio Ambiente, hace 25 años.

FOTOS DE PEREIRA: ROCIO ANDREA LÓPEZ VÉLEZ
REPORTERA GRÁFICA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conoce los calendarios que publica Mefisto

     

Diseño web:  SIMediosweb