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  ::: Artículos del director

 

ENTREVISTA CON EL DIRECTOR

“CON AURORA EN LA HABANA” DE GERMAN LÓPEZ VELÁSQUEZ [*]

Germán López Velásquez presentó en la Feria Internacional del Libro de Bogotá,  la novela CON AURORA EN LA HABANA. Dialogamos con él y esto dijo:

¿Cómo surgió la idea de la obra "Con Aurora en La Habana"?

Hay una fuerza interior que estimula toda elaboración artística. Sin embargo, fue determinante mi deseo de permitirle a miles de voces  oprimidas, expresar su verdad. Llegué a la conclusión que Cuba es un espejismo que es necesario desenmascarar. El actual gobierno viola como nadie los derechos fundamentales. No sobra señalar que  también estudié leyes y que en un momento de mi vida fui defensor de derechos humanos. Ese tema lo tengo muy claro. La isla no tiene libertad. Surgió la obra  también por el deseo de demostrar que el amor siempre estará primero que la política.

¿Qué género literario la rige?

Se trata de una novela testimonial, histórica, filosófica y lírica. No es una novela lineal. Es un escrito con vértigos, abismos, amores y desencantos.

¿Hay alguna mezcla de periodismo, literatura y testimonio?

Los géneros puros no existen, sobre todo si hablamos de novela. Una novela es un universo, como el escritor. Desde luego, que no siendo lineal, admite un tramado literario donde el periodismo, la filosofía y los refuerzos históricos y testimoniales, adquieren excesiva importancia.

¿Su novela es una crítica a la Cuba actual y su gobierno?

Limitarla de esa manera la convertiría en un tratado de política anticastrista. Yo no escribí un tratado de lógica ni mucho menos un juicio severo de sociología. Escribí una novela. El trabajo artístico permite licencias, libertades, ejercicios creativos. La novela es un conjunto de voces, un texto de varias lecturas, una multiplicidad dialéctica. De la misma manera, podría preguntarse, si mi novela es una defensa del actual gobierno de la isla, pues hay personajes defensores a ultranza de Fidel Castro y la revolución socialista. Todo depende del lente con que  se mire. Insisto, ubicar CON AURORA EN LA HABANA, como una novela enemiga del actual gobierno de la isla, es una visión parcializada y demasiado lejana de una lectura profesional. Ahora bien, si quien hace esa afirmación es un crítico literario, necesariamente tendría que afirmar que su pensamiento político está por encima del análisis serio y responsable del texto. Estaría frente a un charlatán barnizado, frente a uno de tantos lectores que de la noche a la mañana resultan con el agua bendita de la crítica literaria, sin razón alguna. No significa lo anterior, que todo escritor no tenga derecho a defender un ideario político en su obra. Pero el estudio de una obra, y en eso quiero la mayor claridad,  tiene que ser totalizante, globalizador, crítico literario, no parcializado de acuerdo a una ideología política. Eso es una aberración, un sectarismo, un contenido mental altamente reaccionario.

¿A quién va dirigida la novela?

A lectores de todo tipo, pero sobre todo, a  enamorados y amantes de la libertad.

¿Cree que hay algo de panfletaria en ella?

Si panfletaria significa el viejo género literario, propio de la agudeza mental de un José María Vargas Vila, desde luego, que puede calificarse en algunos apartes de panfletaria, en la medida que algunos de sus personajes son panfletariamente sarcásticos con el gobierno cubano y con  Fidel. Si en cambio, el término significa antiliteratura, peyoración, denuesto, proclive, nada más alejado de la realidad. No creo que  CON AURORA EN LA HABANA se preste para el insulto, para el ejercicio del bajo perfil, tan de moda en nuestro tiempo.

¿Quedaron temas sin plantear en su obra?

Desde luego. Una novela por ser un universo, siempre se queda corta con las pretensiones de su escritor. Sin embargo, estoy satisfecho, inmensamente satisfecho con la novela.

¿Cree que con la novela el lector podrá formarse una idea de la Cuba actual?

Sin duda alguna. Entre otras cosas porque la novela tiene literatura descriptiva muy aproximada. La parte antigua de Cuba, la parte nueva y lugares tan exóticos como La Bodeguita del Medio, potencializan esa cosmovisión de la isla.

¿No cree que en su novela hay mucho de Montaner, Cabrera Infante y Vargas Llosa?

Esa respuesta la dejo a los lectores, a la crítica literaria y a los políticos. De todas maneras sí quiero ser claro en que no hago parte de los disidentes cubanos establecidos en tantos países del mundo, porque no sólo viven en Estados Unidos, como se ha querido  hacer creer de tiempo atrás. Mi mayor diferencia con ellos,  es que no soy cubano, ni fui expropiado, ni estuve con los barbados en la Sierra Maestra. Mi cosmovisión es la de un colombiano levantado con arepa y fríjoles en la región cafetera.. Esa es una terrible diferencia.

¿Qué es lo que más rescata de su novela?

Permitirle a un amplio sector expresarse, decir su verdad, gritar libertad. No creo que la libertad sea una apropiación reaccionaria. Todo lo contrario, sustento en ese valor, el ejercicio pleno del humanismo, el arte y la literatura. Me parece un imposible el ejercicio del pensamiento y la creación, en sistemas dictatoriales. La dictadura siempre es una, no hay dos. El humanismo tiene que defender la libertad. El otro aspecto que rescato es el valor universal del amor. Creo que siempre estará por encima de la política. Finalmente, considero esencial el debate a la obra de Ernest Hemingway que anida en la novela. Desde luego que un amante de Hemingway me abominará. Pero, bueno, eso lo asumo siempre y cuando exista el escenario académico, no el de la ramplonería y la simulación, como cuando alguien dice que leyó durante  años su obra ( La de Hemingway),  y que lo que dice la novela es mentiroso. Entre otras cosas, creo que una persona que dedique varios años a leer la obra de Hemingway, no sabe literatura o es extremadamente reaccionario. El fue un hombre frustrado apasionado por los hombres, por el machismo, por la fuerza, por la dominación de lo fuerte sobre lo débil. Hemingway representa la opresión, el dominio del hombre sobre la mujer, del blanco sobre el negro, del hombre sobre el animal y la naturaleza, del dueño de los medios de producción sobre el obrero y el campesino. Es llamativo que lo haya apropiado la Cuba castrista. Es en esencia un escritor reaccionario. Es un salvaje perfecto. Su escritura es además propia para amantes del boxeo, la ropa interior séptica y la lexicografía de bajo perfil. Rescato El Viejo y el Mar y, Las Nieves del Kilimanjaro.  Asumo con toda responsabilidad ese debate, el planteado por la novela. Una profundización que será necesaria, porque no escribí en la obra un tratado de crítica literaria o sicoanálisis sobre Hemingway,  escribí ante todo una novela jugando con todas sus posibilidades.

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* Abogado, escritor y periodista pereirano. Autor de los libros narrativos Violaciones, Muera el Quijote, Con Aurora en la Habana y Delirios de la Literatura Colombiana. Es director fundador de la Revista MEFISTO de Arte, Literatura y Medio Ambiente, hace 25 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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