|
Entrevista a Tomás
Betín,
embajador musical
del Caribe
Por: Mauricio
Muñoz

Tomás Betín-
Gracias por lo de Embajador, pero en realidad
vengo siendo como un agregado, casi un
advenedizo (risas).
M.M: En el año 2005 conocimos tu música, fue
justamente por medio del álbum ‘Su sana forma de
darme su amor’, el cual nos impactó mucho por
sus letras y estilo musical. Cuéntales un poco a
nuestros lectores, ¿quién es Tomás Betín?
T.B.- Esa respuesta la podrían dar mejor
las cámaras de seguridad de los centros
comerciales (risas). Menos mal no me hago todos
los días la misma pregunta, y por suerte la
inercia suele contestar. Pero, para ser
prácticos, podría ser un pobre diablo que es
feliz los fines de semana y especialmente los
fines de mes, que trabaja de periodista porque
le encanta escribir, que tiene tres discos (el
primero con una banda, BAR, llamado '¡Oh
Gloria!'), a quien no lo conocen más allá de sus
primos políticos pero que siempre ha hecho, al
menos en música, lo que le ha dado la gana, más
allá de haberlo hecho mal o bien, y alguien que
además se acaba de dar cuenta de lo perturbador
que puede ser describirse en tercera persona
(risas).
En el 2010 regresas con un nuevo trabajo
llamado ‘Picó’, háblanos sobre esta producción,
vemos letras de un gran contenido musical, ¿cómo
llevas a cabo dicho proceso creativo para lograr
componer la mayoría de las letras del álbum?
- Me alegra la impresión que les deja el álbum.
'Picó' es mi disco más alegre, y eso
extrañamente lo hace menos querible, según las
regalías de Sayco (risas). Yo soy un dizque
rockero turbacochinuano y quizá la gente
esperaba que en el tercer disco volviera a las
guitarras rocanroleras y la quejumbre sobre
todo. Pero resulta que esto era lo que quería
hacer, música del Caribe, poner guitarritas
africanas con un Charles de Joesón y en el otro
track hacer un dizque bambuco y en el otro una
cosa rollingstoneana, y no me importa hacer un
día polka. ¿Y quién me dice que no lo puedo
hacer, a pesar de que sea peor cantante que
músico? (risas). En fin, este es mi álbum
preferido, por ahora. Las canciones salieron sin
ningún misterio, me gusta componer, y cogí cosas
que había hecho antes con cosas nuevas y las
metí en el disco y le puse 'Picó', que es un
aparato musical que enciende la rebelión rumbera
en los barrios populares de Cartagena, que es la
ciudad más africana del país, aunque lo nieguen
los 'cartajeneros'. Estando en Bogotá, hice el
disco más cartagenero de mi carrera (aunque soy
la tortuga contra la liebre -risas-).

En ‘Picó’, vienes con una fuerza más
consolidada, tanto en la parte musical como en
la parte de composición, ¿cuánto tiempo requirió
la producción de este trabajo discográfico y
cómo fue esta nueva vivencia?
- Bueno, nos llevamos un par de años, nos
tomamos más tiempo, pero la pasamos muy bien.
Digamos que en los discos anteriores no le
poníamos mucho cuidado y grabábamos más a la
carrera y más borrachos, un poco porque lo
hacíamos entre amigos con los que veníamos
tocando y emborrachándonos hace mucho tiempo,
entonces era como salir a un bar a tocar con
Nino, Nor, Nacho, Lemus y Javier. Ahora, conocí
al productor, Alexis Galindo, un tipo genial,
tanto como músico y persona. Yo estaba en
bancarrota y él me dijo "fresco, grabemos", y
los demás músicos amigos suyos y ahora amigos
míos también fueron muy generosos y estuvieron
gigantes. Esta vez le entregué más los temas,
letra y música, a Alexis y él aportó casi que el
60 por ciento o más del trabajo final. Y Nino,
mi eterno cómplice, puso lo suyo, así como Steph,
Luís, Gabriel, Alejo, Jorge, Andrés, Juan,
Carlos y Roberto, entre otros. La grabación fue
muy divertida, por ahí hay unos videos que lo
atestiguan, pero fue demorada porque grabamos
los fines de semana y un par de horas entre
semana por las ocupaciones de Alexis y, sobre
todo, las mías. El resultado fue un disco muy
bonito.
¿Cómo ha sido el papel de las nuevas
tecnologías de información, tales como las redes
sociales, ¿han aportado a la difusión de tu
música?
- Toda la difusión. Yo no sueno en la radio
comercial y quizás sea porque tampoco la oigo,
ahí hay un cobro por ventanilla consecuente. Las
emisoras universitarias y culturales siempre han
sido mis preferidas y han sido muy generosos
conmigo y mi música. Las redes sociales son, en
realidad, mi red de trapecista. Ahí hacemos
amigos a través de la música, invitamos a los
conciertos y recibimos mensajes muy bonitos de
la gente que suele gustarme más y a la que
siento más cercana. Igual pasa con los medios de
Internet, las revistas culturales y los espacios
que en general están interesados en lo que
hacemos los músicos independientes.

Tú música ha recibido muchos elogios en
diversos medios escritos, alguna vez comentaste
que harías carrera como ‘músico fracasado’, ¿por
qué lo consideras de esta manera?
- Porque, en realidad, lo de 'músico exitoso' es
un cliché; el fracaso siempre ha sido más
artístico y más poético, aunque mis cobros en
Sayco piensen lo contrario (risas). La verdad,
es una broma para el sentido común, digamos, de
la música. Igual, no soy un mártir y si llegan
giras y ventas de discos, no voy a estar
molesto, pero lo que no pienso sacrificar es mi
independencia. En realidad, siempre he sabido
que no seré una estrella sino, más bien, un tipo
que hace canciones y que acepta el hecho de que
eso pueda llegar a ser más rentable, como lo
espera el tendero de la esquina. Y sí, los
medios, tanto los independientes como los de
conglomerados, han sido generosos con lo que
hacemos, y estamos agradecidos, y a todos nos
gusta que reconozcan el trabajo.
Cuéntanos un poco sobre el primer sencillo
‘picó’, vemos ritmos muy tropicales, de dónde
surge esta excelente fusión, amplíanos un poco
el contenido de esta agradable letra.
- Gracias por las palabras, siempre es una
alegría que a alguien le guste lo que haces.
'Picó' es un homenaje a los barrios populares de
Cartagena, a la música, a la fiesta pagana, a
esa emancipación feliz que sugiere la champeta.
Es un voto por el goce, que es tan importante
como el trabajo, y es una ventana a la calidad
de vida que hay en el Caribe, para la cultura,
para los amigos, para la vivencia, tan
fundamental como las oficinas, los engranajes de
la sociedad que produce y consume y la razón.
Hay una apuesta por el corazón, por sentir más
que pensar. Y son guitarras africanas haciendo
melodías, una batería que hace joesón y algo de
bossa nova y soukus, e instrumentos y armonías y
melodías caribes.
¿Cómo fue la experiencia de ser telonero de
un gran cantautor como lo es Pedro Guerra?
- Imagínate, fue una felicidad. Un amigo, Juan,
habló con Hugo Sánchez, que era el empresario
que lo traía, y quien siempre trae en general
buenos conciertos a Bogotá, y dijo que sí. Así
que no lo creíamos. La música de Pedro Guerra la
conocí por casualidad en Cartagena, con el disco
'Golosinas', uno de sus primeros. Una amiga me
lo pasó y me dijo que no le gustaba. Yo lo oí y
me voló la cabeza, y se lo mostré a Nino y a él
también le encantó. Desde ahí, siempre
comprábamos o pirateábamos sus discos. Y un par
de años después estábamos hablando en el
camerino con él y con su banda. Y además la
gente en ese concierto fue muy bonita y escuchó
nuestras canciones. Fue un sueño, un buen día,
una noche para no olvidar.
Vimos mucha organización y dedicación en la
producción de ‘Pico’, háblanos un poco sobre el
arte, la fotografía y algo sobre los demás
integrantes que componen la agrupación que
acompaña esta nueva aventura musical.
- ¿Sabes qué fue increíble? Invité a un viejo
amigo pintor, Ángel Shangkan, para que hiciera
el arte del disco. Y él recurrió a una amiga,
Stephanie Garguit, para la foto de la tapa. Si
vez la foto, podría ser un niño de cualquier
barrio marginal del Caribe, pero en realidad es
una foto en Senegal. La conexión es inevitable.
Estoy muy agradecido con que ellos hayan querido
participar y muy feliz porque a la gente le
gustó el resultado. El disco, que no hemos
podido tocarlo tanto como quisiéramos, entre
otras cosas por las ocupaciones nuestras, lo
estamos tocando con el siempre genial Nino
Rodríguez en la guitarra, el gran Lego Álvarez
en el bajo -que acaba de lanzar su propio
disco-, la bella y talentosa Ana Osorio en los
coros -que está trabajando en su primer disco
también-, el siempre artístico Gabriel Fernández
en la batería -que nada haciendo documentales y
proyectos musicales- y el siempre de buen gusto
José Yances en la guitarra y teclados.
Visita el sitio
oficial de Tomás Betín en:
www.tomasbetin.com
|